Durante los últimos meses, por primera vez en la historia, la concentración de CO2 en nuestra atmósfera ha conseguido superar las 400 PPM. Suena a ciencia ficción, pero es sencillo de entender. El dióxido de carbono, ese conocido gas efecto invernadero que contribuye al calentamiento global, se mide desde hace años y su volumen se expresa entre otras unidades en PPM, la abreviatura de Partes Por Millón. Significa, que de cada millón de moléculas que contiene una muestra de aire, este año, 400 de ellas serán de CO2.

La curva Keeling muestra la evolución de la concentración de CO2 en la atmósfera del observatorio de Manua Loa,  Hawaii.

La curva Keeling muestra la evolución de la concentración de CO2 en la atmósfera del observatorio de Manua Loa, Hawaii.

Para muchos, este dato sonará a poco, pero en realidad es una barbaridad si tenemos en cuenta lo efectivo que es el CO2 a la hora de absorber energía y sobre todo si echamos un vistazo a la Curva Keeling, la que muestra la evolución de la concentración de CO2 desde que se empezó a medir hace ya 58 años. Lógicamente, la cantidad de CO2 en el aire puede variar de un lugar a otro, y de hecho se mide en muchas ubicaciones de nuestro planeta, pero para evitar esa oscilación y medirlo en un lugar ¨no perturbado¨o constante, se usan las concentraciones registradas en el Observatorio Manua Loa, ubicado en lo alto de la isla de Hawaii. Este privilegiado rincón de nuestro planeta es remoto, no está prácticamente influenciado por la vegetación porque a esa altitud escasea, y tampoco por la contaminación humana, porque las fuentes directas se encuentran lejos de los instrumentos de medición. Cuenta por lo tanto, con los ingredientes perfectos  para medir un gas tan importante como el dióxido de carbono y estudiar su evolución en el tiempo.

Observatorio Manua Loa en lo alto de la isla de Hawaii, EEUU.

Observatorio Manua Loa en lo alto de la isla de Hawaii, EEUU.

El CO2 es uno de los principales gases del efecto invernadero de la atmósfera terrestre. En términos generales, una mayor concentración de CO2 supone una mayor temperatura global, y esa tendencia es la que se ha estado observando durante las últimas décadas. Antes de la era industrial, los valores de CO2 en nuestra atmósfera rondaban las 280 PPM ,pero mucho me temo que a partir de este año 2015 será difícil ver ese dato por debajo de las 400 PPM.

El satélite OCO-2 de la NASA orbitando la tierra

El satélite OCO-2 de la NASA orbitando la tierra

La NASA lanzaba hace unos meses su OCO-2, un satélite que mide la concentración de CO2 a nivel global y que debería ayudar a los científicos a entender mejor como influye el hombre en la producción del gas, donde se encuentran los principales focos de emisión y sobre todo donde se almacena. En la actualidad, se piensa que la mitad de los 40.000 millones de CO2 que inyectamos los humanos a la atmósfera cada año se acumula en los océanos, y la otra mitad en diferentes zonas de tierra firme.download film Fist Fight 2017

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A medida que vayan llegando datos de este nuevo y valioso satélite, iremos aprendiendo más sobre el comportamiento del CO2 en nuestra atmósfera y su influencia sobre el futuro clima de la tierra.